Esterilización femenina
Haga un cambio sin cambiar nada
La historia de Meredyth.
Meredyth Pluma
"Antes de Essure, estaba usando el viejo método de "cálculo" y preservativos. No me gustaba la píldora, ya que no me sentaba bien porque me hacía aumentar de peso.

Así que cuando leí un artículo acerca de Essure, ya estaba buscando una solución permanente. No soporto sentir ningún tipo de dolor, y mi esposo era reacio a hacerse la vasectomía.

La decisión de someterme al Essure fue mía. Es mi cuerpo, y siempre quiero tener el control sobre él y sobre mi vida.

Después de la primera consulta con el ginecólogo, decidí de inmediato que quería el Essure. Los médicos demostraron tanta confianza en la forma en que presentaron el procedimiento, y obviamente estaban tan seguros de su eficacia, que quedé muy convencida.

La idea de que el tejido crece en la trompa y la bloquea de forma natural me pareció excelente.

Recuerdo muy bien el día que me sometí al procedimiento. Fue el 8 de febrero de 2000, el día del cumpleaños de mi suegra, que fue la que se quedó cuidando a mis hijos ese día. Tengo que reconocer que al principio tenía mucho miedo. ¡Y es que soy muy cobarde!

Ya había cancelado la primera cita, y aquélla era la segunda. Me ayudó mucho hablar con otra señora a la que ya le habían realizado el procedimiento, pero aún así seguía muy nerviosa. Me temblaban las piernas y todo.

Como estaba tan asustada, el médico pensó en sedarme, pero al fin me convenció de intentarlo sólo con un anestésico local. No me pude creer lo indoloro* que fue el procedimiento; sólo duró unos siete minutos y no sentí nada. Fue increíble.

Me fui a casa una media hora después del procedimiento, y entonces sí sentí un poco de dolor, similar a un dolor menstrual moderado, pero nada grave. Al día siguiente me sentía bien. Me sentía completamente normal y volví a mi actividad normal llevando a mis hijos a la escuela.

Siempre hablo con mis amistades acerca de Essure, y se lo recomiendo a cualquiera que no quiera someterse a una intervención quirúrgica. La gente siempre se queda muy impresionada cuando les hablo de Essure y de lo indoloro* que resultó.

Ya ni siquiera soy consciente del microinserto, ni siquiera pienso en él.

Y el hecho de poder ayudar a otras mujeres contándoles mi experiencia con Essure me hace sentir satisfecha. No he tenido ningún problema ni he aumentado de peso, porque no hay hormonas como con la píldora. ¡Y encima, no me he quedado embarazada!"

 

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* Muchas de las mujeres que participaron en los ensayos clínicos, han descrito el dolor o las molestias experimentados en el procedimiento Essure como similares a los de una citología vaginal (también llamada prueba de Papanicolau o frotis de Pap) o a los dolores menstruales.
± Según informaron las mujeres que participaron en el ensayo fundamental, el tiempo medio que tardaron en reanudar sus actividades normales fue de entre uno y dos días.